



Uno de los elementos principales que origina los conflictos en las empresas familiares es la comunicación. Algunos miembros de la familia sienten temor de expresar sus ideas o sus opiniones por temor a crear confrontaciones, ser señaladas o por miedo al juicio. Sin embargo, llega a existir una complicidad entre algunos de los integrantes en donde se manejan las cosas “por debajo de la mesa” lo que tarde que temprano provoca un conflicto en la familia rompiendo con la armonía familiar.
Es así como, tener una buena comunicación, tanto en la empresa como en la familia, es una herramienta indispensable para afrontar los retos que se presentan en la empresa familiar.
Tomar conciencia los miembros de la familia de la responsabilidad que implica formar parte una empresa familiar, establecer la cultura familiar y el compromiso existente en cada miembro, son la base sobre la cual se van a cumplir las reglas, los lineamientos, y políticas estatuidas en la empresa para afrontar los retos existentes y prevenir conflictos o situaciones que impidan avanzar rumbo a los objetivos establecidos, ya que cualquier situación que se presenta en la empresa familiar repercute en la familia, tomando en consideración que ambas forman parte de un sistema en donde lo que suceda en uno repercute en el otro.
Elaborar un diagnóstico para conocer la situación real en que se encuentran los tres sistemas que componen la empresa familiar es el primer paso para poder diseñar y establecer las medidas que resulten necesarias.
La implementación de los principios y mejores prácticas de gobierno corporativo genera mayor valor económico y social en las empresas, brinda certidumbre a todas las partes interesadas, permite la identificación de riesgos, obtienen mejores fuentes de financiamiento, facilita la permanencia y trascendencia de la empresa a las siguientes generaciones.
Con una estructura de Gobierno Corporativo se puede lograr el equilibrio en los tres sistemas que componen la empresa familiar, como son la Familia, la Empresa y el Patrimonio.
Es conveniente conocer el proyecto de vida individual de cada integrante de la familia, su percepción, la misión, la visión y su propósito para poder considerar los objetivos conjuntos.
Es así como cuando comparten el Plan de Vida y el fundador, conoce cuál es el propósito de los miembros de la familia, facilita la clarificación de los roles, la responsabilidad y evita las expectativas que pueden poner en riesgo la armonía de la familia y la continuidad de la empresa familiar.
Elaborar un Plan de acción resulta conveniente para trazar la ruta que seguirá la empresa para poder lograr su trascendencia.
Contar con un Plan de Sucesión mediante el cual la empresa familiar pueda continuar y trascender con el menor riesgo posible, y lograr su continuidad a través de las siguientes generaciones.
El Plan de Sucesión necesita contar con herramientas administrativas y jurídicas que permitan la realización de este proceso.
